Es una de las preguntas más comunes a la hora de elegir una impresora nueva, y la respuesta casi nunca es “cuál es mejor” en abstracto, sino cuál conviene para el tipo de uso de cada oficina. Láser y chorro de tinta son tecnologías distintas, con ventajas distintas, y la que le sirve a una oficina que imprime contratos todo el día puede ser una mala elección para un estudio de diseño que imprime piezas gráficas a color.
En esta nota repasamos cómo funciona cada tecnología, cómo cambia el costo por página entre una y otra, qué diferencia hay en velocidad y calidad, y una guía simple para decidir según el uso real de tu oficina.
Cómo funciona cada tecnología
Una impresora láser usa tóner: un polvo fino cargado eléctricamente que se adhiere al papel siguiendo la imagen a imprimir, y que después se fija de forma permanente con calor en una pieza llamada fusor. Por eso las hojas salen tibias de una impresora láser recién usada, y por eso el texto queda tan nítido y resistente a la humedad.
Una impresora de chorro de tinta (inkjet), en cambio, usa cartuchos con tinta líquida que un cabezal inyecta en gotas microscópicas directamente sobre el papel, sin calor de por medio. Esto permite una gradación de color muy fina, ideal para fotos e imágenes, pero también hace que la tinta necesite tiempo para secarse y que el cabezal pueda taparse si el equipo pasa mucho tiempo sin usarse.
Costo por página: la diferencia más importante para una oficina
En términos generales, un tóner láser rinde bastante más páginas por carga que un cartucho de tinta de tamaño equivalente, lo que en un volumen de oficina sostenido suele traducirse en un costo por copia más bajo con láser, sobre todo en blanco y negro. Podés ver cómo se calcula ese número exacto, con tus propios consumibles, en la nota sobre qué es el costo por copia y cómo calcularlo.
Para un uso muy esporádico esta ventaja pesa menos, porque ahí lo que más importa es otra cosa: la tinta se seca y los cabezales pueden taparse si el equipo queda semanas sin imprimir, mientras que un tóner láser no se degrada por estar parado. Una impresora de tinta que se usa una vez cada tanto puede terminar gastando cartuchos enteros solo en limpiezas del cabezal antes de imprimir una sola página útil.
Velocidad y volumen
Las impresoras láser, en general, son bastante más rápidas imprimiendo texto y sostienen mejor ese ritmo en tiradas largas — por eso son la opción estándar en oficinas y comercios con volumen medio o alto. Las impresoras de tinta suelen quedarse cortas cuando el trabajo supera las 50-100 páginas seguidas, con tiempos de impresión más largos página por página.
Esto no significa que la tinta sea “peor”: para volúmenes bajos, donde la velocidad no es un problema real, la diferencia no se nota en el uso diario.
Calidad según el tipo de documento
El láser produce texto muy nítido y prolijo, ideal para contratos, facturas y cualquier documento donde lo que importa es que se lea bien y no se corra con la humedad. Para fotografías o gráficos con degradados de color, en cambio, la tinta suele dar mejor resultado — es la tecnología que usan la mayoría de las impresoras fotográficas y de diseño.
Entonces, ¿cuál conviene para tu oficina?
Si tu oficina imprime mayormente texto administrativo — contratos, remitos, facturas, planillas — en un volumen medio o alto, el láser casi siempre conviene: menor costo por página, más velocidad y ningún problema por no usarse todos los días. Si el uso es esporádico y mixto, con necesidad ocasional de imprimir algo con fotos o gráficos, una impresora de tinta puede alcanzar sin problema.
En la práctica, muchas oficinas resuelven esto con una combinación: un equipo láser para el trabajo diario en blanco y negro, y solo recurren a tinta o a un servicio externo cuando necesitan algo puntual a todo color. Es la misma lógica que desarrollamos en la nota sobre elegir la impresora según el volumen de impresión — la variable que debería definir la elección es el uso real de la oficina, no la tecnología que “suena mejor”.
Nota escrita por Nicolás Oyarzábal para Ready Copiers, con más de 35 años dando soporte técnico y service de impresoras y fotocopiadoras en CABA y GBA. Para una consulta o un diagnóstico, podés escribirnos al (011) 4864-6672 o por WhatsApp.